Ferri, un buen ejemplo de buen hacer con los becarios 11 may. 2016
Ferri, un buen ejemplo de buen hacer con los becarios
Entrar en contacto y entender mejor el entorno profesional antes de incorporarse al mismo, son dos de las principales aportaciones de las prácticas preprofesionales al alumnado universitario, que a través de ellas también es quien de comprobar in situ la relación entre las titulaciones que estudian la realidad profesional. Mientras, en el caso de las empresas o instituciones, las prácticas son una manera de poner a prueba a la gente nueva, testando conocimientos, capacidades y actitudes y preseleccionar personas que pueden tener un encaje profesional en estas firmas o entidades. El pasado curso 2014/2015 un total de 4196 estudiantes de la Universidade de Vigo realizaron prácticas, tanto curriculares, como extracurriculares. Si en el primer caso las prácticas están configuradas como actividades académicas integradas como materias de un plan de estudios con carácter obligatorio u optativo, en el de las extracurriculares, se trata de prácticas que se desarrollan de manera voluntaria durante el período de formación y que, aún teniendo la misma finalidad que las curriculares, no forman parte del plan de estudios. La suma de las curriculares y de las extracurriculares y la aplicación de Bolonia se traduce, en la práctica, en que el ratio de cobertura de las prácticas (número de estudiantes que realizaron prácticas respecto del número de egresados y egresadas ese mismo curso) se acerque al 100%.
